En los últimos años, la reproducción bovina ha evolucionado hacia protocolos más precisos y eficientes, donde la sincronización hormonal no solo busca inseminar vacas en su peak de lactancia, sino maximizar la fertilidad, reducir la variabilidad de respuesta y simplificar el manejo en campo.
Actualmente, veterinarios y productores demandan programas que garanticen:
- Altas tasas de preñez en la primera inseminación
- Consistencia entre animales
- Simplicidad para el operador (evitar confusiones al momento de la aplicación)
- Mejor calidad del folículo, del ovocito y de la preñez
La estrategia detrás de estos protocolos está en el control de la dinámica folicular del ovario, y en comprender que las hormonas bien aplicadas son, en realidad, mensajeros muy eficientes, que envían instrucciones precisas al ovario para reiniciar ondas, mantener el crecimiento de los folículos, eliminar cuerpos lúteos y sincronizar de manera efectiva la ovulación, entre otras acciones.
Existen diversas combinaciones hormonales disponibles, y su elección dependerá en gran medida de las características específicas de cada predio, del estado fisiológico de las vacas o vaquillas, del sistema productivo (leche o carne), del estado productivo y nutricional en que se encuentren, de las instalaciones disponibles y del nivel de actualización técnica del personal encargado de su aplicación.
En este contexto, surge como herramienta altamente eficiente para el ganado de leche la combinación estratégica de benzoato de estradiol (Sincrodiol®) y GnRH (acetato de buserelina, Sincroforte®)
Utilizados en conjunto, al inicio del protocolo (día 0), permiten un reinicio más consistente y efectivo de la onda folicular, mejorando la sincronización ovulatoria, especialmente en vacas lecheras de alta producción, en los momentos más exigentes de su lactancia.
Fisiología hormonal: Reinicio de la onda folicular
El benzoato de estradiol, administrado en dosis de 2 mg por animal, en conjunto a un dispositivo de progesterona, al inicio de un protocolo de IATF, lo utilizamos para inducir:
- Supresión transitoria de FSH y LH (Feedback negativo)
- Atresia de los folículos en crecimiento
- Emergencia de una nueva cohorte folicular
Este nuevo reclutamiento folicular ocurre generalmente entre 3 y 5 días después de la inyección de benzoato de estradiol.
Se ha visto que, en bovinos de carne, este manejo logra reiniciar la onda folicular en un gran porcentaje del rebaño.
No obstante, en vacas lecheras con alto desafío por producción, existe un porcentaje de animales (más de un 30%) que no responderá de la forma esperada al estradiol administrado al inicio del protocolo. Esta diferencia radica principalmente en el contexto fisiológico y metabólico en que actúa el benzoato de estradiol.
En vacas de carne, la administración de benzoato de estradiol al inicio del protocolo, logra inducir atresia folicular y el reinicio de una nueva onda en alrededor del 90% de los casos porque estas presentan en general, menores tasas metabólicas y mayor estabilidad endocrina. Esto se traduce en una menor depuración hepática de las hormonas esteroideas, permitiendo que el estradiol administrado alcance concentraciones plasmáticas suficientes y sostenidas para ejercer su efecto: suprimir la secreción de FSH y LH, e inducir la regresión de los folículos, incluso de gran parte de los folículos dominantes del rebaño y sincronizar la emergencia de una nueva onda folicular.
En contraste, las vacas lecheras de alta producción se encuentran en un estado de alta exigencia metabólica, lo que implica un incremento en el flujo sanguíneo hepático y en la tasa de metabolización de hormonas. Como consecuencia, el estradiol es eliminado más rápidamente, reduciendo su duración e intensidad de acción. Esto puede impedir una supresión efectiva de FSH/LH y disminuir la tasa de reinicio folicular en todas las vacas. Además, favorece la persistencia de folículos en los que no se logró la atresia, que permanecen como dominantes envejecidos durante el protocolo.
Adicionalmente, en vacas lecheras es frecuente la presencia de balances energéticos negativos, alteraciones en la pulsatilidad de LH y mayor variabilidad en la dinámica folicular, lo que también contribuye a una menor respuesta al uso exclusivo de estradiol al inicio de los protocolos.
Por ello, mientras que en bovinos de carne el benzoato de estradiol suele ser suficiente para controlar la dinámica folicular, en vacas lecheras de alta producción se requieren estrategias complementarias como la inclusión de una GnRH potente, como el acetato de buserelina, para asegurar de manera más consistente la ovulación del folículo dominante y el reinicio sincronizado de una nueva onda folicular.
Es en este contexto donde la GnRH (acetato de buserelina, Sincroforte®) se vuelve una herramienta indispensable.
La administración de GnRH al inicio del protocolo induce un peak de LH hipofisario que actúa directamente sobre el folículo dominante persistente, provocando su ovulación y luteinización. Como resultado, se generan varios efectos fisiológicos beneficiosos:
- Ovulación del folículo dominante, eliminando su efecto inhibitorio sobre FSH.
- Formación de un cuerpo lúteo accesorio, que aumentará la concentración de progesterona endógena durante el desarrollo folicular.
- Aseguramiento de una nueva onda folicular sincronizada en todos los animales, independientemente del tamaño de los folículos presentes al inicio del tratamiento, evitando así la persistencia de un folículo envejecido que eventualmente ovularía para ser fertilizado.
Es así, como la combinación de estradiol y GnRH en el día 0 del protocolo permite inducir de manera más consistente y eficiente el reinicio de la dinámica folicular.
De esta forma, se corrige una de las principales limitaciones fisiológicas asociadas al uso exclusivo de estradiol en vacas lecheras con alto desafío productivo, favoreciendo la emergencia de una nueva onda folicular sincronizada y mejorando la eficiencia reproductiva del programa.
Inserción del dispositivo de progesterona en el día 0 del protocolo
En un protocolo de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF), la combinación de un dispositivo intravaginal de progesterona (Sincrogest®) con la aplicación inicial de benzoato de estradiol y GnRH, cumple un rol clave en el control del ciclo ovárico.
Como se explicó anteriormente, el benzoato de estradiol y la GnRH administradas al inicio, provocan la regresión de los folículos presentes y la ovulación de los folículos dominantes respectivamente. Esto sincroniza la emergencia de una nueva onda folicular de una forma muy eficiente. Sin embargo, para que estos nuevos folículos crezcan de manera controlada sin ovular prematuramente, es fundamental mantener un ambiente hormonal adecuado.
Aquí es donde actúa el dispositivo de progesterona, que libera progesterona de forma sostenida durante el tiempo en que se mantenga inserto, simulando la fase lútea del ciclo estral. Esta hormona ejerce un efecto inhibidor sobre la liberación de LH (hormona luteinizante), lo que evita que los folículos en crecimiento alcancen el umbral necesario para ovular antes de tiempo.
De este modo, la progesterona permite que los folículos de la nueva onda crezcan de manera sincronizada, pero sin ovulación anticipada. Al retirar el dispositivo, se elimina esta inhibición, permitiendo que el folículo dominante continúe su maduración final y ovule de forma predecible, lo que es esencial para programar la inseminación con alta precisión.
De esta forma, se asegura la sincronización de una nueva onda folicular, controlando su desarrollo, evitando ovulaciones desfasadas y mejorando la eficiencia reproductiva del programa de IATF.
Dos dosis de prostaglandina: Luteólisis completa, rápida y eficiente
Cuando se utiliza GnRH en conjunto al benzoato de estradiol, después, al momento del retiro del dispositivo pueden existir dos cuerpos lúteos funcionales: el original y el accesorio, esto tiene múltiples beneficios; sin embargo, en estos casos se debe considerar que una sola dosis de PGF2α puede ser insuficiente.
Por esto, en estos protocolos, se recomienda aplicar:
- Primera dosis de PGF2α al día 7: En el día previo al retiro del dispositivo de progesterona
- Segunda dosis de PGF2α al día 8: En el día del retiro del dispositivo de progesterona (y en conjunto a la aplicación del Cipionato de estradiol).
En general, al utilizar la dosis extra de prostaglandina (PG) al día 7 y la dosis de PG del día 8 (retiro del dispositivo de progesterona), se observarán muchas más vacas expresando celo al momento de la IA, que utilizando sólo 1 dosis de PG al retiro (Estudios en vacas lecheras Holstein, publicados, muestran un 86,8% vs 52,6% respectivamente).
Esta estrategia asegura:
- Una luteólisis completa y eficiente del cuerpo lúteo (CL) o los CL existentes.
- Rápida caída de la progesterona
- Simulación de los pulsos naturales de prostaglandina uterina
Cipionato de estradiol al retiro: simplificación operativa
Dentro de un protocolo de IATF el cipionato de estradiol (SincroCP®) se administra al momento del retiro del dispositivo, para sincronizar la ovulación final del folículo que va a ser fertilizado.
Ventajas:
- Evita un manejo adicional (comparado con protocolos en donde se utiliza el benzoato a las 24 hrs de extraído el dispositivo)
- Mantiene la correcta sincronización de la ovulación
- Facilita la implementación en lotes más grandes
- SincroCP® no presenta resguardo en leche ni carne (0 días de resguardo).
GnRH al momento de la IATF en vacas sin celo
Es normal que algunas vacas no presenten celo al momento de la inseminación, pero estudios ya demuestran que estas vacas presentan una menor fertilidad en comparación a las vacas que sí expresaron celo 48 hrs después de la extracción del dispositivo.
Se ha observado que la aplicación de una dosis de GnRH (Sincroforte®) antes o durante la IATF en estas vacas, adelanta la ovulación del folículo dominante, incrementando con esto la tasa de preñez.
Esto también constituye una estrategia de rescate reproductivo, especialmente útil en vacas lecheras de alta producción o en animales con baja expresión de celo.
En estos casos, una opción es aplicar GnRH a las 48 h del retiro del dispositivo en las vacas que no presentan celo en la manga, y programar su inseminación en un momento posterior. Esta puede realizarse entre 4 y 8 h después (Figura 1), e incluso hasta 12 h, aunque esta última alternativa suele ser menos práctica desde el punto de vista operativo.
En los casos en que se prioriza reducir manejos, disminuir el estrés animal, o cuando no hay sombra para los animales en la espera, en épocas más cálidas o lluviosas, Sincroforte® puede ser aplicado al mismo tiempo en que realizamos la inseminación, incrementando también los índices de preñez en estas vacas (Figura 2).
Protocolo sugerido


Ourofino: Simplicidad en la operación, disminución de errores en la aplicación
Durante la ejecución de los protocolos de IATF, uno de los factores externos que puede afectar su eficiencia, es la ocurrencia de errores operativos asociados a la manipulación y administración de las diferentes hormonas. Es por esto, que las hormonas de Ourofino presentan una ventaja práctica relevante, ya que sus presentaciones se encuentran claramente diferenciadas por colores diferentes, lo que facilita su rápida identificación durante el manejo en manga o lugar en que se realice el procedimiento.
Esta diferenciación visual por color, permite simplificar el trabajo del operario, optimizar los tiempos de aplicación y disminuir la probabilidad de errores en la selección del producto o en la secuencia de administración, contribuyendo así a una implementación más segura y eficiente de los protocolos de sincronización.

Puntos clave en un protocolo de IATF para vacas de leche
- Controlar de manera eficiente la dinámica folicular es la base del éxito en IATF.
- Benzoato de estradiol (Sincrodiol®) reinicia la onda folicular, pero con una menor eficiencia en las vacas de leche de mayor producción o de mayor demanda energética.
- GnRH (Sincroforte®) inicial asegura la eliminación del folículo dominante, generando cuerpo lúteo accesorio y mejorando la sincronización.
- Dos dosis de prostaglandina a modo de pulsos, asegura una luteólisis completa del cuerpo lúteo o los CL existentes.
- Cipionato de estradiol (SincroCP®) al retiro simplifica el manejo y mantiene la sincronización de la ovulación.
- GnRH (Sincroforte®) antes de la IATF o al momento de realizarla, aumenta la preñez, sobre todo, en vacas que no expresaron celo.
Preñar antes y mejor: eficiencia reproductiva basada en control hormonal
En protocolos de IATF en vacas lecheras, la administración combinada de benzoato de estradiol y GnRH al inicio del tratamiento (día 0) optimiza el control endocrino de la dinámica folicular, favoreciendo una emergencia más sincrónica de la nueva onda y una mayor uniformidad en el desarrollo del folículo dominante. Este enfoque permite mejorar la precisión del momento de la ovulación y la respuesta a la inseminación.
Como resultado, se observa:
- Mayor consistencia en el reinicio de la onda folicular
- Mejor sincronización ovulatoria y mayor proporción de ovulaciones fértiles
- Incremento significativo en la tasa de preñez y en la eficiencia reproductiva del rebaño: Estudios en vacas Holstein mostraron aumentos superiores a 10 puntos porcentuales (Tschopp et al., 2022).
En conjunto, estrategias como esta representan una evolución en los protocolos de IATF, orientados a mantener altos índices reproductivos, frente a las exigencias fisiológicas que enfrentan actualmente las vacas lecheras de mayor producción.

Autor
Katherinne Martínez
Médico Veterinaria y Jefa Comercial Línea Reproductiva
Veterquimica
Contacto: kmartinez@veterquimica.cl
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